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Croquis de una sepultura neolítica por Joaquim Folch i Torres

Documento del mes: noviembre 2018

Croquis de una sepultura neolítica

Informe de la excavación de dos sepulturas neolíticas en Vilassar de Dalt presentado por Joaquim Folch i Torres. Croquis de la primera sepultura. CAT ANC1-715-T-2155

Este mes hacemos protagonista de la sección un croquis de Joaquim Folch i Torres en el que aparece una de las dos sepulturas neolíticas encontradas en la Necrópolis del Ravalet de Sant Genís de Vilassar (Vilassar de Dalt, Maresme), también conocida como la Bòbila Boatella o Bòbila del Ravalet. La excavación fue dirigida por el mismo Joaquim Folch i Torres en 1914. Este documento forma parte de la memoria de excavación arqueológica que Folch redactó al finalizar las excavaciones el año 1915, y que lleva por título Excavacions de dues sepultures neolítiques S. Genís de Vilassar. La memoria reúne el registro de la excavación a partir de plantas, secciones, fotografías, dibujos, notas y croquis.

Se trata de una de las primeras memorias arqueológicas que existen en Cataluña y supone una fuente de conocimiento del periodo Neolítico, momento en que se desarrolló la agricultura, la domesticación de animales, la sedentarización y el uso de la cerámica.

La necrópolis neolítica del Ravalet de Sant Genís salió a la luz cuando se extraía tierra del lugar, para generar materia prima para una tejería de barro. La presencia de losas de piedra y de restos cerámicas confirmó la existencia de un yacimiento. La documentación de los restos no fue fácil, ya que se situaban a 5 metros de profundidad respecto del nivel superficial.

Josep Puig i Cadafalch impulsó las excavaciones de la necrópolis. Ante los problemas para encargar la excavación a una persona experimentada, Monte y Cadafalch encomendó la tarea a Joaquim Folch i Torres quien, a pesar de su inexperiencia en el campo de la arqueología, era un gran conocedor de la arquitectura romana y medieval. Con una gran dedicación a la investigación y al aprendizaje, Folch tenía conocimientos de dibujo gracias a su paso por la Llotja de Barcelona. Además, por su labor como bibliotecario del Museo de Barcelona, tuvo acceso a publicaciones y documentos (tanto locales como extranjeros) que fueron una importante fuente de conocimiento.

En el croquis que presentamos aparece un dibujo detallado del entierro con las medidas asociadas, que nos permiten conocer la escala con que trabajaba (1:6,5). Se observa un individuo y la disposición espacial del ajuar, formado por un hacha bajo la cabeza, unas piezas de collar en torno al cuello, un cuchillo a la altura de la cintura, un brazalete en la muñeca, un fragmento de hueso a la altura de su cabeza, y un vaso cerámico al lado de la cintura.

También podemos ver dos losas colocadas sobre el cuerpo que, según Folch y Torres, harían la función de señalizar el lugar del entierro. El ajuar encontrado en este entierro no se caracterizaría por su ostentación, aunque encontramos elementos de prestigio, como las joyas, que lo diferencian de otros entierros documentados en el yacimiento. Algunos estudiosos asocian la tipología de los objetos encontrados con el entierro de una mujer.

Una vez finalizada la excavación en 1914, Folch y Torres redactó la memoria que fue aprobada por la Junta de Museos. A partir de la cual, Pere Bosch Guimpera redactó un artículo en el Anuari de l'Institut d'Estudis Catalans de 1913-1914 explicando los resultados de la excavación.

En 1917 se llevó a cabo una segunda intervención en el yacimiento de la Bòbila Boatella, esta vez dirigida por Agustí Duran i Sanpere, con el apoyo del Institut d'Estudis Catalans. Duran i Sanpere excavó una sepultura que contenía un entierro, un cuchillo de sílex y un objeto hecho con hueso. En su fondo, conservado en el Archivo Nacional, se pueden encontrar fotografías y documentos textuales que registran la excavación.

Fecha de actualización:  24.10.2018

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